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PUNTOS CLAVE

Puntos clave

  1. La valoración de la urgencia de la reparación es esencial para desarrollar el plan de manejo apropiado. Aunque la reparación de emergencia conlleva un mayor riesgo operatorio que la reparación electiva, cualquier demora inadecuada de la reparación plantea un riesgo de muerte.

  2. La progresión clínica de un aneurisma aórtico es la expansión continua y la disección o ruptura final. Por tanto, los estudios de imagen no invasivos y regulares como parte de un plan de vigilancia de por vida resultan necesarios para garantizar la salud del paciente a largo plazo. Incluso los pequeños aneurismas asintomáticos se deben visualizar de manera rutinaria para valorar el tamaño general y la tasa de expansión anual.

  3. Los dispositivos de reparación endovascular están aprobados para el tratamiento de aneurismas de aorta torácica descendente, disecciones de aorta torácica descendente, traumatismo aórtico y úlcera aórtica penetrante.

  4. Se han publicado guías prácticas para ayudar a estandarizar el proceso de toma de decisiones y seleccionar una intervención quirúrgica adecuada, así como para estandarizar el uso de estudios de imagen en pacientes con enfermedad aórtica torácica.

  5. Los aneurismas aórticos ascendentes que son sintomáticos o ≥5.5 cm de diámetro deben repararse independientemente de si el paciente tiene una válvula aórtica bicúspide o tricúspide. Este umbral se reduce para los pacientes con ciertos trastornos hereditarios que afectan la aorta y para los pacientes con factores de riesgo adicionales, como la expansión aórtica rápida (≥0.5 cm por año) o con un historial familiar de disección.

  6. La reparación quirúrgica implica el desarrollo de un plan personalizado para el paciente basado en una valoración médica preoperatoria cuidadosa. Cuando sea apropiado, la optimización del estado de salud de un paciente, para mitigar las comorbilidades existentes, es importante antes de la intervención quirúrgica.

  7. El desarrollo y uso de complementos quirúrgicos, como la perfusión cerebral anterógrada selectiva y el drenaje del líquido cefalorraquídeo, han reducido significativamente las tasas de morbilidad tradicionalmente asociadas con la reparación aórtica compleja.

  8. La disección aórtica proximal es una afección potencialmente mortal y generalmente se indica la reparación quirúrgica inmediata, aunque la reparación aórtica definitiva puede demorarse hasta después de que se haya tratado las deficiencias graves de perfusión.

ANATOMÍA DE LA AORTA

La aorta consta de dos segmentos principales —la aorta proximal y la aorta distal—, cuyas características anatómicas afectan tanto las manifestaciones clínicas de la enfermedad en estos segmentos como la selección de estrategias para el tratamiento de dicha enfermedad (fig. 22–1). El segmento aórtico proximal incluye la aorta ascendente y el cayado aórtico transversal. La aorta ascendente comienza en la válvula aórtica y termina en el origen del tronco braquiocefálico. La primera porción de la aorta ascendente es la base de la aorta, que incluye el anillo de la válvula aórtica y los tres senos de Valsalva; las arterias coronarias se originan a partir de dos de estos senos. La base de la aorta se une a la porción ...

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