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INTRODUCCIÓN

Las infecciones del tracto urinario (ITU) se definen como la colonización, invasión y multiplicación de microorganismos patógenos en cualquier parte del sistema urinario. Las ITU se encuentran entre las infecciones bacterianas más frecuentes que llevan a los pacientes a la consulta médica. Alrededor de 10% de las personas sufren una ITU en algún momento de su vida. Los agentes etiológicos más comunes de este tipo de infección están limitados normalmente a la microbiota gastrointestinal propia del paciente. Escherichia coli es la bacteria que se detecta con mayor frecuencia en los cultivos positivos, aproximadamente en 80% de los casos (figura 1–1); en menor proporción se identifican Enterococcus spp. (figura 1–2), Klebsiella spp., Enterobacter spp. y Proteus spp.

Figura 1–1.

Escherichia coli en agar EMB, donde se observan colonias color morado con contorno verde metálico.

Figura 1–2.

Enterococcus faecalis en agar sangre, se observan colonias pequeñas, lisas de borde uniforme, de color crema o blanco y en agar telurito, se observan colonias de color negro.

Existen dos tipos de infección: hospitalaria, la cual se presenta después de dos días de que el paciente ingresó al hospital; y ambulatoria, que se genera en la comunidad. En cuanto a la ruta de infección puede ser por vía ascendente, la cual es la más común para una ITU para gérmenes de origen entérico (ej. E. coli), y por vía hematógena (ej. S. aureus, Candida spp., Salmonella y M. tuberculosis).

La orina es un líquido normalmente estéril, el cual sirve para orientar al clínico y reflejar el estado microbiológico. Ante la sospecha de una infección urinaria es necesaria la realización de un cultivo de orina (urocultivo) que permite cuantificar el número de bacterias presentes en la muestra.

La contaminación de la orina es relativamente sencilla con microbiota del perineo, uretra o vagina. La mayor parte de las muestras se obtienen por métodos no invasivos. Para el diagnóstico de las ITU se utilizan cultivos cuantitativos que permiten diferenciar entre contaminación, colonización e infección (figura 1–3). El recuento de colonias es crítico para establecer la importancia microbiológica.

Figura 1–3.

Orina contaminada. a) agar sangre, b) agar sangre azida c) agar EMB, d) agar MacConkey.

Las guías clínicas varían según el umbral de recuento de colonias en diferentes contextos, desde ≥ 103 hasta ≥ 105 unidades formadoras de colonia (UFC)/ml. Por lo tanto, los laboratorios pueden optar por adaptar los trabajos a diferentes recuentos de colonias según la edad del paciente, el sexo y el tipo de muestra. El diagnóstico de una ITU requiere de una ...

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