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INTRODUCCIÓN

Son micosis producidas por hongos saprófitos o saprobios que, en condiciones normales, no generan ninguna enfermedad a los humanos o animales.

En la actualidad estas enfermedades, lejos de desaparecer, se incrementan día con día y algunas son realmente emergentes. Si bien es cierto que, respecto de los padecimientos infecciosos endémicos, cada vez se tiene un mejor control, en contraste, el oportunismo de los microorganismos se ve favorecido por el desarrollo de la tecnología, por ejemplo, el nacimiento de nuevos y cada vez más potentes antibióticos, esteroides, citotóxicos, inmunomoduladores, etc., así como la presencia de enfermedades hematológicas, metabólicas y el incremento de trasplantes de órganos.

Siempre que se habla de oportunismo, se le relaciona directamente con factores de predisposición asociados al huésped. Sin embargo, no debe olvidarse que los agentes infecciosos, en este caso los hongos, también tienen un papel crucial para que la enfermedad se establezca, ya que no cualquier hongo es capaz de comportarse como oportunista. Por lo tanto, para que exista una micosis por hongos patógenos oportunistas, se deben presentar condiciones tanto del huésped (paciente) como del hongo mismo.

CONDICIONES DE LOS HONGOS PARA EL OPORTUNISMO

  1. Soportar una temperatura de 37 °C o más.

  2. Realizar un cambio bioquímico, debido a que las condiciones del huésped son por lo general más ricas, razón por la cual se requiere la inducción de nuevas enzimas; la adaptación a un medio que sobre todo presenta un menor potencial de reducción, así como variabilidad de pH, de acuerdo con la región anatómica que afecte.

  3. Realizar un cambio morfológico, casi siempre con tendencia a la reducción.

  4. Factores de virulencia propios del hongo, como son diversas enzimas (proteasas, hialuronidasas, fosfatasas, etc.), producción de melanina, toxinas y distintas sustancias que favorecen la adaptación fúngica, como la adherencia celular o la organización de grandes conglomerados de microorganismos, como las películas o biofilms.

  5. Contacto con el huésped. Hay algunos casos en los que no se requiere un contacto exógeno, debido a que ciertos hongos pertenecen a la microbiota habitual del cuerpo; por lo que estos tipos de enfermedades son endógenas, por ejemplo: candidosis, actinomicosis, geotricosis.

CONDICIONES DE PREDISPOSICIÓN DEL HUÉSPED (PACIENTE)

  1. Enfermedades o procesos debilitantes. Entre las enfermedades con predisposición más comunes, se encuentran: diabetes, tuberculosis, hepatitis, etc. Entre los procesos o estados debilitantes, se hallan prematurez, embarazo, senectud y desnutrición.

  2. Inmunodeficiencias primarias o adquiridas. Son importantes especialmente las que comprometen o debilitan la inmunidad celular; por ejemplo, leucemia aguda o crónica, linfoblástica o mieloblástica, linfomas, enfermedad de Hodgkin, sarcomas, agammaglobulinemias, algunos síndromes como el de Di George y Cushing, deficiencia del gen CARD9, así como la infección por VIH-SIDA.

  3. Factores iatrogénicos. Tratamiento con antibióticos de amplio o de corto espectro, pero por largos periodos, debido a que aquellos disminuyen la microbiota habitual (bacteriana) y, como consecuencia, rompen el equilibrio de los microorganismos. Corticoterapia (esteroides) y quimioterapia ...

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