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INTRODUCCIÓN

En el humano adulto, las glándulas suprarrenales son órganos extraperitoneales ubicados en el polo superior de los riñones. Están conformadas por la corteza suprarrenal, que constituye 90% de la glándula y que envuelve otra zona, la médula; ambas están contenidas en una cápsula fibrosa. Estas glándulas están muy irrigadas y, además, presentan una circulación de tipo sinusoidal ubicada en la corteza que lleva las hormonas esteroides allí sintetizadas a la médula suprarrenal (MS); este hecho tiene una importante implicación en la comunicación funcional entre ambas zonas, como se verá más adelante. Ambas zonas son drenadas por una vena única. Por otra parte, la glándula suprarrenal recibe inervación proveniente del sistema nervioso autónomo que regula la secreción de catecolaminas por la MS que, a su vez, modulan la secreción de esteroides suprarrenales.

La glándula suprarrenal, al igual que la hipófisis, tiene un doble origen embriológico. La corteza deriva del mesodermo y la médula del ectodermo; sin embargo, ambas zonas están relacionadas funcionalmente. Esta glándula es imprescindible para la vida, y las alteraciones en el funcionamiento de ambas zonas dan lugar a severas patologías. Estudios recientes mostraron que en la corteza adrenal de la rata existen células progenitoras que pueden dar origen a células cromafines, lo que estaría implicado en la respuesta al estrés.

Durante el desarrollo fetal, la corteza suprarrenal representa 0.5% del peso corporal. Está formada por tres zonas, la subcapsular o definitiva, una zona transicional, y la llamada corteza fetal, que es la de mayor tamaño e involuciona después del nacimiento. La corteza suprarrenal fetal sintetiza el andrógeno dehidroepiandrosterona (DHEA), que es el precursor que utiliza la placenta para la síntesis de estrógenos en el embarazo.

En la corteza suprarrenal del adulto pueden diferenciarse tres zonas histológica y fisiológicamente diferentes: glomerulosa, fasciculata y reticular (figura 76–1), que se diferencian durante el crecimiento del niño. Las enzimas esteroidogénicas que participan en las etapas finales de la síntesis de glucocorticoides (GC), mineralocorticoides (MC) y andrógenos suprarrenales, son diferentes en las tres zonas, y este hecho les confiere sus particulares características fisiológicas.

Figura 76–1.

Estructura de la glándula suprarrenal y principales hormonas secretadas por ella.

CORTEZA SUPRARRENAL: BIOSÍNTESIS DE ESTEROIDES SUPRARRENALES

Las hormonas esteroides de la corteza suprarrenal derivan de la rotura de la cadena lateral del colesterol que lo transforma en pregnenolona. A partir de este esteroide se formarán los esteroides C-21, que comprenden a los glucocorticoides y mineralocorticoides. De la DHEA derivan los esteroides C-19, precursores de las hormonas esteroides sexuales, andrógenos y estrógenos (figura 76–2).

Figura 76–2.

Biosíntesis de los esteroides corticosuprarrenales, distribución y regulación de las distintas actividades enzimáticas. G, zona glomerular; F, zona fascicular; R, zona reticular. ↓ F, escasa actividad en la zona fascicular; ↓ R, escasa actividad ...

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