Skip to Main Content

Valoración de los pacientes con trastornos electrolíticos y de líquidos

INTRODUCCIÓN

La fisiopatología de todos los trastornos electrolíticos se deriva de los principios básicos del agua corporal total y su distribución en los compartimientos corporales. La valoración y tratamiento óptimos de los trastornos de líquidos y electrólitos requiere una interpretación cuidadosa de los resultados de las cuantificaciones séricas y urinarias junto con el análisis de los antecedentes y datos de la exploración física. Aunque la enseñanza clásica se ha centrado en la exploración física para determinar el estado del volumen de un paciente, este enfoque puede ser difícil por las limitaciones en el análisis preciso del estado volumétrico en la valoración al lado de la cama.

A. Agua corporal y distribución de líquido

El agua corporal total depende de las proporciones relativas de músculo y grasa en el cuerpo. Típicamente, el agua corporal total se calcula como el 50% del peso corporal en las mujeres y el 60% en los varones, porque las mujeres tienen en promedio una proporción más elevada de grasa con respecto al peso corporal (cuadro 21–1). El agua corporal total también tiende a disminuir con la edad por la disminución de la masa muscular. Cerca de 66% del agua corporal total se halla en el compartimiento intracelular y el 34% en el extracelular. Este último se subdivide en el líquido intersticial (15% del peso corporal) y el volumen de líquido plasmático (5% del peso corporal). La mejor manera de valorar los cambios en el contenido corporal total de agua corresponde al registro de los cambios del peso corporal. El volumen circulante efectivo (ECV, extracellular volume) puede valorarse mediante exploración física (p. ej., presión arterial, pulso, distensión venosa yugular, edema). Las cuantificaciones del volumen circulante efectivo y el volumen intravascular pueden requerir penetración corporal (es decir, presión venosa central o presión de enclavamiento pulmonar) o no (es decir, diámetro de la vena cava inferior y presión auricular derecha en la ecocardiografía). El volumen intracelular (ICV, intracellular volume) se valora utilizando las concentraciones séricas de sodio.

Cuadro 21–1.Agua corporal total (como porcentaje del peso corporal) en relación con la edad y el sexo.

B. Electrólitos séricos

En una persona sana, los electrólitos séricos se mantienen dentro de un intervalo estrecho a través de la función renal (homeostasis). Las concentraciones séricas de un electrólito individual pueden ser normales, elevadas o disminuidas, pero podrían no correlacionarse con las concentraciones corporales totales de ese electrólito por el desplazamiento de agua o electrólitos dentro y fuera de las células.

Pop-up div Successfully Displayed

This div only appears when the trigger link is hovered over. Otherwise it is hidden from view.