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TÉCNICAS DE IMÁGENES DIAGNÓSTICAS

Las imágenes diagnósticas son un elemento esencial en la valoración de muchos trastornos otorrinolaringológicos. La tomografía computarizada (CT, computed tomography) y la imagen por resonancia magnética (MRI, magnetic resonance imaging) son las modalidades imagenológicas utilizadas con más frecuencia, en tanto que la tomografía por emisión de positrones (PET, positron emission tomography) tiene una función esencial en las imágenes oncológicas. La ecografía (US, ultrasound) no se describe en forma específica en este capítulo.

TOMOGRAFÍA COMPUTARIZADA

La CT utiliza radiación ionizante para generar imágenes en cortes transversales con base en diferencias de atenuación de rayos X en varios tejidos. Por lo general, los instrumentos modernos son helicoidales, es decir, que la rotación de la fuente de rayos X y la traslación del paciente ocurren de manera simultánea; esto tiene como resultado la obtención de un “volumen” de datos que se divide y reconstruye en cortes individuales. La CT helicoidal es mucho más rápida que la recopilación corte por corte, lo que reduce la aparición de artefactos relacionados con el movimiento (p. ej., respiración, deglución y movimientos amplios del paciente). La obtención rápida de datos también permite conseguir una cantidad mayor de cortes más finos, lo cual facilita el diagnóstico al disminuir los efectos de promediar los volúmenes parciales y mejorar la calidad de las reconstrucciones en planos múltiples.

Los equipos de CT están ampliamente disponibles y tienen una cantidad variable de detectores de arcos paralelos (casi siempre 8 a 64, si bien los hay hasta de 320) capaces de captar volúmenes de datos de manera simultánea. La velocidad incrementada que produce un muestreo multicorte puede intercambiarse por resolución longitudinal mejorada, un volumen mayor de cobertura o una mejor relación señal-ruido.

La CT de cabeza y cuello se lleva a cabo de manera ideal con secciones finas, por lo regular de 3 mm o menores, en el plano axial; la dimensión típica de las imágenes obtenidas con los instrumentos multicorte es de 0.625 a 1.25 mm, que es posible combinar para obtener cortes ligeramente más gruesos, de 2.5 a 3 mm. Las reconfiguraciones coronales y sagitales son útiles en muchas situaciones, sobre todo en las imágenes de los senos paranasales y la base del cráneo, pero en muchas clínicas los conjuntos de datos de CT se reconfiguran en múltiples planos (fig. 3–1). La imagen coronal directa ya no se obtiene de manera sistemática, ya que es posible obtener imágenes de calidad comparable con la reconfiguración de imágenes axiales delgadas de alta resolución.

FIGURA 3–1.

Imagen de CT axial (A) con contraste del cuello obtenida al nivel del cartílago cricoides (flecha). Los cortes delgados del conjunto de imágenes se reconfiguraron en los planos coronal (B) y sagital (C). Se muestran la vena yugular interna (IJ) y la arteria carótida primitiva (*) como ...

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