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ANATOMÍA Y FISIOLOGÍA

Tanto las amígdalas como las adenoides son parte del anillo de Waldeyer, una estructura circular de tejido linfoide situado en la rinofaringe y la bucofaringe. Está formado por: las dos amígdalas palatinas; las adenoides (o amígdalas faríngeas); las amígdalas tubarias (o de Gelach), que rodean las aberturas de las trompas de Eustaquio, y las amígdalas linguales, tejido linfoide en la parte posterior de la base de la lengua. El tejido linfoide del anillo de Waldeyer contiene linfocitos B, linfocitos T y unas cuantas células plasmáticas. Este tejido participa sobre todo en la inmunidad secretora y regula la producción de inmunoglobulinas.

Las células dentro de este tejido están organizadas en folículos linfoideos, similares a los ganglios linfáticos, pero tienen conductos cubiertos con endotelio que facilitan la captación directa de antígenos. La independencia de este sistema del drenaje linfático es una ventaja particular para la adquisición de antígenos. La localización y diseño del anillo de Waldeyer permite la exposición directa de las células con actividad inmunitaria a los antígenos ajenos que entran a la porción superior donde confluyen la vía respiratoria con el aparato digestivo alto, lo que maximiza la memoria inmunitaria. La mayor actividad de estos tejidos se alcanza entre los cuatro y los 10 años de edad y tiende a involucionar después de la pubertad. Luego de su involución, la función inmunitaria secretora de estos tejidos permanece, pero en menor grado.

Las amígdalas palatinas son el componente más grande del anillo de Waldeyer y se encuentran en las paredes laterales de la bucofaringe, dentro de una fosa formada por tres músculos faríngeos. El músculo palatogloso forma el pilar amigdalino anterior; el palatofaríngeo, el pilar amigdalino posterior y los constrictores faríngeos, en particular el superior, forman la base de la fosa amigdalina. La cápsula fibrosa que rodea cada amígdala está unida a la fascia de los músculos faríngeos. El espacio potencial entre la amígdala y los músculos faríngeos es el sitio típico de un absceso periamigdalino.

El nervio glosofaríngeo discurre por un plano profundo respecto al constrictor faríngeo superior y proporciona sensibilidad a la amígdala a través de la rama amigdalina. La rama timpánica del nervio glosofaríngeo transmite la otalgia referida, que es frecuente en la inflamación amigdalina o después de una cirugía amigdalina. Las ramas descendentes del nervio palatino menor también aportan sensibilidad a la amígdala. La perfusión arterial al polo inferior, la irrigación principal de la amígdala, proviene de las siguientes arterias: la rama amigdalina de la arteria lingual dorsal, la rama ascendente de la arteria palatina y la rama amigdalina de la arteria facial. El polo superior recibe su irrigación de la arteria faríngea ascendente y de la palatina menor. El drenaje venoso ocurre por un plexo periamigdalino venoso que drena en las venas lingual y faríngea, que al final llegan a la vena yugular interna. Los linfáticos eferentes drenan al ganglio linfático amigdalino detrás del ángulo ...

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