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DEFINICIÓN

La sífilis es una infección crónica generalizada causada por Treponema pallidum, subespecie pallidum, que suele transmitirse por vía sexual y se caracteriza por episodios de actividad separados por periodos de latencia. Después de un periodo de incubación de dos a seis semanas aparece una lesión primaria, a menudo acompañada de linfadenopatía regional, que desaparece sin tratamiento. La fase de bacteriemia secundaria, que por lo general se vincula con lesiones mucocutáneas diseminadas y linfadenopatías generalizadas, va seguida de una fase latente de infección subclínica que dura años o décadas. Es posible que se presente afectación del sistema nervioso central (SNC) en una fase temprana de la infección, que puede ser sintomática o asintomática. En la era previa a los antibióticos, cerca de 33% de los pacientes sin tratamiento avanzaba a la fase terciaria, caracterizada por lesiones mucocutáneas, musculoesqueléticas o parenquimatosas destructivas y progresivas, aortitis o manifestaciones tardías del SNC.

ETIOLOGÍA

La familia Spirochaetales comprende cuatro géneros que son patógenos para el ser humano y para algunos animales: Leptospira, que induce leptospirosis (cap. 184); especies de Borrelia y Borreliella, que causan la fiebre recurrente y la enfermedad de Lyme (caps. 185 y 186); Brachyspira, que origina infecciones intestinales y Treponema, que ocasiona las enfermedades llamadas treponematosis (véase también cap. 183). Entre las especies de Treponema se encuentran T. pallidum subespecie pallidum, causante de la sífilis venérea; T. pallidum subespecie pertenue, que produce el pian o frambesia; T. pallidum subespecie endemicum, que ocasiona el bejel o la sífilis endémica y T. carateum, que es el microorganismo causal de la pinta. No está claro si tales agrupaciones representan una variación geográfica o diferencias biológicas verdaderas. El cruce de límites entre subespecies de algunas “firmas moleculares” y el reconocimiento reciente de los treponemas del genotipo endemicum en las úlceras genitales adquiridas por contacto sexual (chancros) y exantemas secundarios (cap. 183) respaldan el concepto de un “continuo” genético y clínico entre las cepas y subespecies de los treponemas patógenos.

Las subespecies de T. pallidum son organismos espirales delgados cuyo cuerpo celular está rodeado por una membrana citoplásmica trilaminar, una delicada capa de peptidoglucano y una membrana externa rica en lípidos. Los endoflagelos rodean el cuerpo celular en el espacio periplásmico y son los que permiten la movilidad.

image Treponema pallidum no puede cultivarse in vitro, pero en fecha reciente se informó la propagación prolongada de la cepa Nichols de T. pallidum en medio complejo con células eucarióticas. Hasta ahora, las subespecies pertenue y endemicum no se han cultivado. Todas las subespecies de T. pallidum tienen muy pocas capacidades metabólicas y dependen mucho de los aminoácidos, nucleótidos o lípidos provenientes del hospedador. Asimismo, gracias al análisis del genoma y a otros estudios, se descubrió que hay una familia de genes (tpr), formada ...

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