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INTRODUCCIÓN

Los síndromes pulmonares eosinofílicos son un grupo diverso de trastornos que suelen caracterizarse por infiltrados eosinofílicos del pulmón, disnea y tos. Muchos pacientes tienen síntomas generales, como fiebre. Las causas frecuentes son exposición a fármacos (nitrofurantoína, difenilhidantoinato, ampicilina, paracetamol) o infección con helmintos (p. ej., Ascaris, anquilostoma, Strongyloides) o filarias (p. ej., Wuchereria bancrofti, Brugia malayi, eosinofilia pulmonar tropical). El síndrome de Löffler se refiere a infiltrados pulmonares eosinofílicos agudos como respuesta al paso transpulmonar de las larvas de helmintos. La eosinofilia pulmonar también puede ser manifestación de otra enfermedad, como ABPA, granulomatosis eosinofílica con poliangitis, síndromes hipereosinofílicos sistémicos, granuloma eosinofílico del pulmón (cuyo nombre correcto es histiocitosis pulmonar de células de Langerhans), neoplasias y muchas neumopatías intersticiales (eFig. 9–18). Si se identifica una causa extrínseca, el tratamiento consiste en eliminar el fármaco agresor o tratar la infección parasitaria.

EFIGURA 9–18.

A: neumonitis eosinófila. El paciente de este caso con neumonitis eosinófila inducida por parásitos, presentó zonas densas irregulares “esponjosas”, nodulares poco precisas en ambos pulmones. B: en la radiografía lateral del mismo paciente se identifica un infiltrado mejor definido en la base del pulmón izquierdo.

Un tercio de los casos es idiopático y hay dos síndromes frecuentes. La neumonía eosinofílica aguda es una enfermedad febril aguda caracterizada por tos y disnea, algunas veces con progresión rápida a insuficiencia respiratoria. La radiografía de tórax es anormal, pero inespecífica. El lavado broncoalveolar muestra a menudo eosinofilia, pero es raro observar eosinofilia en sangre periférica al inicio de los síntomas. La respuesta a los corticoesteroides casi siempre es sorprendente. La neumonía eosinofílica crónica se observa sobre todo en mujeres y se caracteriza por fiebre, sudoración nocturna, pérdida de peso y disnea. La mitad de los casos presenta asma. Las radiografías de tórax muestran infiltrados periféricos (eFig. 9–19), el “negativo fotográfico” del edema pulmonar. El lavado broncoalveolar típico muestra eosinofilia; hay eosinofilia en sangre periférica en más de 80% de los casos. El tratamiento con prednisona por VO (1 mg/kg/díapor una a dos semanas seguida de reducción gradual en el transcurso de muchos meses) casi siempre produce una mejoría espectacular, pero la mayoría de los pacientes necesita al menos 10 a 15 mg de prednisona en días alternos durante un año o más (algunas veces por tiempo indefinido) para evitar recaídas.

EFIGURA 9–19.

Neumonía eosinófila. El infiltrado pulmonar en este caso se circunscribe al segmento lingular del pulmón izquierdo y se extiende a su lóbulo superior. Se advierte también un pequeño derrame pleural y constituye una de las manifestaciones de la neumonía eosinófila.

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Bartal  C  et al. Drug-induced eosinophilic pneumonia: a review of 196 case reports. Medicine (Baltimore). 2018;97:e9688. ...

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