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BASES PARA EL DIAGNÓSTICO

  • Fiebre, dolor en el cuadrante superior derecho, ictericia.

  • Es frecuente en casos de enfermedad biliar, pero hasta 40% tiene origen “criptógeno”.

  • Detección con estudios de imagen.

GENERALIDADES

La incidencia del absceso hepático es de 3.6 por 100 000 habitantes en Estados Unidos y ha aumentado desde la década de 1990. El hígado puede ser invadido por bacterias a través de 1) la vía biliar (colangitis aguda “supurativa” [antes conocida como colangitis ascendente]); 2) vena porta (pileflebitis); 3) la arteria hepática, como consecuencia de la bacteriemia; 4) extensión directa a partir de un proceso infeccioso y 5) implantación traumática de bacterias a través de la pared abdominal o del tubo digestivo (p. ej., un hueso de pescado o de pollo). Los factores de riesgo de absceso hepático son edad avanzada y género masculino. Los factores y enfermedades predisponentes son la presencia de neoplasia maligna, diabetes mellitus, enfermedad intestinal inflamatoria y cirrosis, necesidad de trasplante hepático, esfinterotomía endoscópica y el uso de inhibidores de la bomba de protones. Las estatinas pueden reducir el riesgo de absceso hepático piógeno. Se ha observado asociación del absceso hepático piógeno con incremento subsiguiente en el riesgo de cáncer de tubo digestivo y carcinoma hepatocelular.

En Estados Unidos, la causa identificable más frecuente de absceso hepático es la colangitis ascendente por obstrucción biliar por cálculos, estenosis o neoplasias. En 10% de los casos, el absceso hepático es secundario a apendicitis o diverticulitis. Cuando menos en 40% de los abscesos no es posible demostrar la causa y se clasifican como criptógenos. En algunos casos se reconoce un origen dental. Los microorganismos que se observan con mayor frecuencia son E. coli, Klebsiella pneumoniae, Proteus vulgaris, Enterobacter aerogenes y múltiples bacterias microaerófilas y anaerobias (p. ej., Streptococcus anginosus [también conocido como S. milleri]). El absceso hepático causado por cepas virulentas de K. pneumoniae se relaciona con tromboflebitis de las venas porta o hepática y complicaciones infecciosas oculares y del sistema nervioso central diseminadas por vía hematógena. El absceso puede formar gas, puede estar asociado con diabetes mellitus y ocasionar tasas de mortalidad elevada. Por lo regular, Staphylococcus aureus es el patógeno causal en individuos con enfermedad granulomatosa crónica. Los microorganismos causales poco frecuentes son Salmonella, Haemophilus, Yersinia y Listeria. Se observan candidosis, tuberculosis y actinomicosis hepáticas en sujetos con inmunodepresión e individuos con neoplasias malignas hematológicas. En raras ocasiones, el carcinoma hepatocelular puede presentarse en forma de absceso piógeno por necrosis tumoral, obstrucción biliar e infección bacteriana superpuesta (cap. 39). Incluso más raro es que el absceso hepático sea resultado de una metástasis hepática necrótica. Siempre debe considerarse la posibilidad de un absceso hepático amebiano (cap. 35).

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

A. Síntomas y signos

Por lo general, la presentación es gradual. Casi siempre hay fiebre constante o variable, ...

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