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INTRODUCCIÓN

El abuso de anfetaminas y cocaína está muy extendido por sus efectos estimulantes y euforizantes. Ambas drogas se pueden fumar, inhalar, ingerir o inyectar. Las anfetaminas y la cocaína producen estimulación del sistema nervioso central y aumento generalizado de la actividad simpática, central y periférica. La dosis tóxica de cada fármaco es muy variable y depende de la vía de administración y la tolerancia individual. El inicio de los efectos es más rápido después de inyección intravenosa o si se fuma. Los derivados de la anfetamina y productos similares incluyen metanfetamina (“cristal” o “crank”), metilendioximetanfetamina (MDMA o “éxtasis”), efedrina (“éxtasis herbolaria”) y metilcatinona (“cat” o “khat”). Los derivados de esta última y sustancias sintéticas similares como la metilendioxipirovalerona (MDPV) han tenido gran popularidad como drogas psicoestimulantes y a menudo se los vende bajo la apariencia de “sales de baño”. También se han notificado después de canabinoides sintéticos (como “Spice” y “K2”) reacciones similares a las anfetamínicas. Los fármacos que no requieren prescripción y los complementos nutricionales pueden contener estimulantes o simpaticomiméticos, como efedrina, yohimbina o cafeína (véase Teofilina y cafeína, más adelante).

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

Los síntomas iniciales pueden incluir ansiedad, temblor, taquicardia, hipertensión, diaforesis, midriasis, agitación, hiperactividad muscular y psicosis. La hiperactividad muscular puede causar acidosis metabólica y rabdomiólisis. En la intoxicación grave puede haber hipertermia y convulsiones. La hipertensión sostenida o grave puede provocar hemorragia intracraneal, disección aórtica o infarto miocárdico; el uso crónico puede causar miocardiopatía. Se han notificado casos de colitis isquémica. También hay informes de hiponatremia después del uso de MDMA; se desconoce el mecanismo, pero es probable que incluya el consumo excesivo de agua, síndrome de secreción inadecuada de hormona antidiurética (SIADH, syndrome of inappropriate antidiuretic hormone) o ambos.

El diagnóstico se apoya con el hallazgo de anfetaminas o el metabolito de cocaína benzoilecgonina en la orina. Nótese que muchos fármacos pueden producir resultados positivos falsos en el inmunoanálisis para anfetaminas, y la mayoría de los estimulantes sintéticos no reaccionan con el inmunoanálisis, lo que puede producir resultados negativos falsos.

TRATAMIENTO

A. Medidas de urgencia y de sostén

Se debe mantener una vía respiratoria permeable y ventilación asistida, si es necesario. Se indica tratamiento para las convulsiones, como se describió al inicio de este capítulo. En caso de hipertermia (temperatura > 39 a 40°C) se reduce con rapidez la temperatura. Es importante administrar soluciones por vía IV para evitar el daño renal mioglobinúrico en personas con rabdomiólisis.

B. Tratamiento específico

Deben tratarse la agitación, psicosis o convulsiones con una benzodiazepina, como diazepam (5 a 10 mg) o lorazepam (2 a 3 mg) por vía IV. Se agregan 15 mg/kg de fenobarbital por vía IV para las convulsiones persistentes. La hipertensión se trata con un vasodilatador como fentolamina (1 a 5 mg por vía IV) ...

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