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EPÍGRAFE

En cierto sentido, la patogenicidad es como un oficio altamente calificado y sólo una pequeñísima minoría de todas las incontables toneladas de microbios de la Tierra se ha involucrado en la misma en alguna ocasión; la mayoría de las bacterias están ocupadas con sus propios asuntos, curioseando y reciclando el resto de la vida. De hecho, con frecuencia me parece que la patogenicidad es una especie de accidente biológico en el que las señales se descaminan por parte del microbio o se malinterpretan por parte del hospedador.

Lewis Thomas, La medusa y el caracol

INTRODUCCIÓN

Descripción general

El capítulo 21 describe la asombrosa diversidad y adaptabilidad de las bacterias gracias a la simplicidad, velocidad y los sólidos mecanismos de intercambio genético. Cuando se empezaron a utilizar los antibióticos a mediados del siglo pasado, se suponía que sería el fin de las bacterias. ¡Qué equivocados estábamos! A excepción de las que se previenen mediante la inmunización, las bacterias patógenas ocupan un lugar tan destacado como en cualquier otro momento desde la implementación generalizada de medidas de salud pública hace un siglo. La aparición de nuevos microorganismos patógenos y la resistencia de los conocidos a los antimicrobianos creados en la “carrera armamentista” contra ellos son las razones más importantes. Este capítulo expone los mecanismos básicos que utilizan las bacterias para producir enfermedades y los procesos genéticos que participan en su despliegue. El propósito es proporcionar una base para explicar cómo las bacterias patógenas específicas utilizan estos mecanismos que se describen en los capítulos 2441.

DEFINICIONES

  • Patogenicidad. Capacidad de cualquier especie bacteriana para ocasionar enfermedades en un hospedador humano susceptible.

  • Patógeno. Especie bacteriana capaz de ocasionar dichas enfermedades al presentarse circunstancias favorables (para el organismo).

  • Virulencia. Término que presume patogenicidad pero que permite la expresión de grados de baja a extremadamente elevada, por ejemplo:

    • Virulencia baja. Streptococcus salivarius se encuentra universalmente presente en la microbiota bucofaríngea de los humanos. Por sí mismo, parece incapaz de producir enfermedad pero, si durante una bacteriemia transitoria llega a situarse en una válvula cardiaca dañada, puede depositarse en la misma y ocasionar una destrucción lenta pero continua.

    • Virulencia moderada. Escherichia coli se encuentra universalmente dentro del colon, pero su desplazamiento a otras localizaciones, como a tejidos adyacentes o la vejiga urinaria, regularmente ocasiona infecciones agudas.

    • Virulencia alta. Bordetella pertussis, la causa de la tos ferina no se encuentra en la microbiota residente, pero si aparece es altamente infecciosa y ocasiona enfermedad en casi toda persona no inmune con la que entra en contacto.

    • Virulencia extrema. Yersinia pestis, la causa de la peste bubónica también es altamente infecciosa, pero además conduce a la muerte después de unos cuantos días en más de 70% de los casos.

HUMANOS Y BACTERIAS

Como se consideró en el capítulo 1 (véase Microbiota humana), los ...

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