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ABREVIATURAS

Abreviaturas

ADR: reacción farmacológica adversa

AHR: receptor de hidrocarburo de arilo

AUC: área bajo la curva de concentración plasmática-tiempo

CAR: receptor constitutivo de androstano

CYP: citocromo P450

EH: epóxido hidrolasa

ER: retículo endoplásmico

FMO: monooxigenasa que contiene flavina

GI: gastrointestinal

GSH y GSSG: glutatión reducido y oxidado

GST: glutatión-S-transferasa

HGPRT: hipoxantina guanina fosforriltransferasa

HIF: factor inducible por hipoxia

VIH: virus de la inmunodeficiencia humana

INH: hidrazida de ácido isonicotínico (isoniazida)

MAPK: proteína cinasa activada por mitógenos

mEH: epóxido hidrolasa microsómica

6-MP: 6-mercaptopurina

MT: metiltransferasa

NADPH: dinucleótido fosfato de nicotinamida y adenina reducido

NAPQI: N-acetil-p-benzoquinona imina

NAT: N-acetiltransferasa

PAPS: 3′-fosfoadenosina-5′-fosfosulfato

PPAR: receptor activado por proliferadores del peroxisoma

PXR: receptor X de pregnano

SULT: sulfotransferasa

TPMT: tiopurina metiltransferasa

UDP-GA: uridín-difosfato-ácido glucurónico

UGT: uridín-difosfato-glucuronosiltransferasa

METABOLISMO DE LOS XENOBIÓTICOS

Los seres humanos entran en contacto con miles de sustancias químicas o xenobióticas extrañas (sustancias ajenas al cuerpo) a través de la dieta y la exposición a contaminantes ambientales. Por fortuna, los seres humanos han desarrollado un sistema para eliminar con rapidez los xenobióticos de modo que no se acumulen en los tejidos y causen daño. Las plantas son una fuente común de xenobióticos en la alimentación, proporcionando muchos productos químicos estructuralmente diversos, algunos de los cuales producen pigmentos y otros son toxinas (llamadas fitoalexinas) que protegen a las plantas contra los depredadores. Un ejemplo común son los hongos venenosos que producen toxinas que son letales para los mamíferos, incluyendo amanitina, giromitrina, orellanina, muscarina, ácido iboténico, muscimol, psilocibina y coprina. Los animales deben ser capaces de metabolizar y eliminar tales productos químicos para consumir la vegetación. Mientras que los seres humanos ahora pueden elegir sus fuentes dietéticas, un animal en estado salvaje no tiene esta oportunidad, como resultado está sujeto a su medio ambiente y a la vegetación que existe en ese entorno. Por lo tanto, la capacidad de metabolizar sustancias químicas inusuales en plantas y otras fuentes de alimentos es fundamental para adaptarse a un entorno cambiante y, en última instancia, para la supervivencia de los animales.

Históricamente, los farmacólogos han denominado a las enzimas que metabolizan xenobióticos como enzimas metabolizadoras de fármacos; sin embargo, estas enzimas también están involucradas en el metabolismo de muchas sustancias químicas extrañas a las que están expuestos los seres humanos. Por lo tanto, un mejor nombre es enzimas que metabolizan xenobióticos. Numerosas enzimas han evolucionado en animales para metabolizar productos químicos extraños. Las diferencias dietéticas entre las especies a lo largo de la evolución podrían explicar las variaciones tan pronunciadas en la complejidad de las enzimas que metabolizan xenobióticos. La diversidad adicional con estos sistemas enzimáticos también se ha derivado de la necesidad de “eliminar” una serie de productos químicos endógenos que de otra forma serían perjudiciales para el organismo, como las bilirrubinas, las hormonas esteroides y las catecolaminas.

Muchos de estos compuestos endógenos son eliminados por las mismas enzimas que metabolizan ...

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