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ABREVIATURAS

Abreviaturas

AR: receptor de andrógenos

CYP: citocromo P450

FSH: hormona foliculoestimulante

GnRH: hormona liberadora de gonadotropina

hCG: gonadotropina coriónica humana

LH: hormona luteinizante

NO: óxido nítrico

PDE5: fosfodiesterasa tipo 5

PKG: proteína cinasa G

sGC: guanilato ciclasa soluble

TESTOSTERONA Y OTROS ANDRÓGENOS

En los varones, la testosterona es el principal andrógeno secretado. Las células de Leydig sintetizan la mayor parte de la testosterona por las vías que se muestran en la figura 49–1. En las mujeres, la testosterona también es el principal andrógeno y se sintetiza en el cuerpo lúteo y en la corteza suprarrenal por vías similares. Los precursores de la testosterona, la androstenediona y la dehidroepiandrosterona, son andrógenos débiles que pueden convertirse en testosterona en tejidos periféricos.

Figura 49–1.

Vía de síntesis de la testosterona en las células de Leydig de los testículos. En las células de Leydig están ausentes las hidroxilasas 11 y 21 (presentes en la corteza suprarrenal), pero está presente el CYP17 (17α-hidroxilasa). De esta forma, se sintetizan andrógenos y estrógenos; no se forman corticosterona ni cortisol. Las flechas en negrita indican las vías favorecidas.

SECRECIÓN Y EL TRANSPORTE DE TESTOSTERONA

La secreción de testosterona es más elevada en los varones que en las mujeres en casi todas las etapas de la vida, una diferencia que explica muchas de las diferencias entre ambos sexos. En el primer trimestre in utero, los testículos del feto comienzan a secretar testosterona, el principal factor de diferenciación sexual masculina, probablemente estimulada por la gonadotropina coriónica humana (hCG) secretada por la placenta. Al comienzo del segundo trimestre del embarazo, la concentración sérica de testosterona se aproxima a la de la mitad de la concentración que se alcanza en la pubertad, unos 250 ng/100 mL (fig. 49–2). La producción de testosterona disminuye al final del segundo trimestre, pero al término del embarazo, la concentración vuelve a ser de unos 250 ng/100 mL, tal vez por la estimulación de las células de Leydig fetales por la hormona luteinizante (LH) de la hipófisis fetal. Las concentraciones de testosterona vuelven a descender en los primeros días después del nacimiento, pero se incrementan y alcanzan de nuevo un punto máximo de unos 250 ng/100 mL dos o tres meses después del nacimiento del producto y descienden a menos de 50 ng/100 mL a los seis meses, donde permanecen hasta la pubertad. Durante la pubertad, de los 12 a los 17 años, aumenta la concentración de testosterona en suero en los varones, de modo que al principio de la edad adulta la concentración de testosterona en suero es de 300 a 800 ng/100 mL en los varones, en comparación con 30 a 50 ng/100 mL en las mujeres. La magnitud de la concentración de testosterona en el varón produce los cambios puberales ...

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